Buenas prácticas de seguridad en los dispositivos móviles

a)       El terminal móvil debe de estar protegido mediante un código de acceso de bloqueo en la pantalla de inicio.  O bien con la activación y validación de la huella dactilar.

Si bien activar una contraseña o PIN de bloqueo puede evitar que alguien lo use, no es difícil obtener todos los datos que existen en su disco simplemente conectándolo a una computadora a través del puerto USB: (Por lo que adicionalmente se debe de cifrar el dispositivo).

b)      El sistema operativo del dispositivo móvil debe estar siempre actualizado, al igual que todas las aplicaciones móviles (apps).

c)       Cifrar el dispositivo.  El cifrado, por otra parte, puede protegerte, de modo que aún si alguien tiene acceso físico al dispositivo y puede sortear la pantalla de bloqueo, los datos que obtenga serán inútiles pues no tendrá la clave.

d)      Con el objeto de no ceder la información de forma accidental, no conectar el dispositivo móvil a puertos USB desconocidos y no aceptar ninguna relación de confianza si no se tiene constancia de estar conectando a un ordenador confiable.

e)      Deshabilitar todos los interfaces de comunicaciones inalámbricas del dispositivo móvil (NFC  -El NFC (Near Field Communication) es una tecnología inalámbrica de corto alcance que permite conectar dos dispositivos al emitir una señal, y que al mismo tiempo puede también recibir una señal. Permite, por lo tanto, una lectura-escritura en ambos sentidos.-, Bluetooth, Wifi, GPS – servicios de localización, etc.) que no vayan a ser utilizados de forma permanente por parte del usuario.  Es aconsejable habilitarse únicamente cuando vayan a ser utilizados, y volver a deshabilitarse al finalizar su uso.

f)        No conectar el dispositivo móvil a redes Wi-Fi públicas abiertas (Hoteles, centros comerciales, chiringuitos, aeropuertos, etc) que no implementan ningún tipo de seguridad (p.e.  no disponen de “clave de acceso” a la red).

g)       No instalar ninguna aplicación móvil (app que no provenga de una fuente de confianza. Como son los mercados oficiales de apps (Google Play, App Store, etc.).

h)       Revisa los permisos de las apps. Gran parte de  las apps que nos descargamos solicitan permisos excesivos para las funcionalidades que nos ofrecen. De hecho, muchas de ellas no facilitan información clara y precisa de por qué recopilan nuestra información personal y con qué finalidades.

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